STOP EJECUTIONS
Aunque parece que hay esperanza. Hasta ahora no se les pasaba por la cabeza que el sufrimiento de condenado fuera óbice para suspender ejecución alguna. “Castigo divino”, aludían fervientemente. Parece que la muga entre lo divino y lo soez son 34 minutos. Ni uno mas, ni uno menos. 34 minutos que fueron los que tardo Angel en morir tras la inyección letal que “por lo general los prisioneros pierden el conocimiento casi inmediatamente, cesan todo tipo de movimiento en un periodo de tres a cinco minutos y luego son declarados oficialmente muertos quince minutos después de suministrarles la inyección letal”. En cambio el muy perro “comenzó a mover los ojos hacia arriba y hacia abajo. El pecho se movía de manera agitada, sufriendo, sufriendo mucho”... Y así durante 34 minutos.
Y es ahora cuando el hermano del presidentisimo, Jeb Bush, se plantea el método de la inyección letal por lo chuapucero que ha resultado en esta ultima ejecución y no por las apelaciones que describían que “la inyección letal era un método inconstitucional, cruel e inusual al causar dolor extremo a los prisioneros”.
Es cierto que el sentido común no llega por inspiración divina pero para que el cerebro humano se desarrolle hace falta ponerlo a trabajar. Ya podían algunos darle mas las neuronas y dejarse de tanta teoría del diseño inteligente, del ojo por ojo... que estas cosas, para otros siglos, ya se ha visto que tampoco, pero ya, entrados en el XXI, de verdad, un poco de por favor. No podemos esperar a que venga un rayo de luz que nos sane a toda la humanidad que nos haga a todos perfectos. Quedaba muy bonito cuando no sabíamos que los reyes magos compraban en el corte ingles.
No sería mejor esforzármos en desarrollar las bases de convivencia democráticas, que por ende, ya son éticas y humanas y dejarnos de tantos credos, de tantos dogmas y de tantos elitismo.
Yo de verdad, aboliría la religión....

Meneame
del.icio.us