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19/08/2007 GMT +1A

«Las interferencias de ETA empujaron el proceso al colapso»

indy @ 15:39

* Carlos Garaikoetxea Urriza Ex presidente de Eusko Alkartasuna ea6.jpg

-En principio, el congreso nacional de EA está previsto para noviembre. ¿Mantendría los plazos?

-No se me ocurre ninguna razón para retrasarlo.

-¿Cuál es el verdadero debate en EA?

-Mire, en EA no se zanjan las discusiones como hace el PSOE en Ferraz, con un ordeno y mando. El proyecto es claro, pero ha existido una reiterada discusión sobre la conveniencia de una coalición electoral que ya ha sido reiteradamente zanjada, también, en los últimos congresos.

-¿Usted detecta un riesgo de 'batasunización' dentro de EA?

-Nosotros hemos mantenido una postura invariable, tanto en el repudio de la violencia como en la defensa del derecho de autodeterminación. Nadie más puede decir lo mismo dentro del nacionalismo vasco. Hasta ahora son otros los que en una u otra cuestión se han aproximado a Eusko Alkartasuna. Ojala lo haga también el mundo de Batasuna.

-¿Cree que Begoña Errazti debería presentarse a la reelección como presidenta del partido?

-Hombre, ésa es una decisión de Begoña que, en cualquier caso, veré con el mayor respeto. Por que sé cómo pesan estas responsabilidades.

-¿Cómo ve al país tras el anuncio de la ruptura del alto el fuego de ETA?

-Con una enorme frustración. Con la sensación de un enorme salto atrás en el tiempo. Con indignación.

-A su juicio, ¿qué ha ocurrido en el seno de ETA y de la izquierda abertzale a la hora de entender la ruptura de ese alto el fuego permanente?

-Fundamentalmente, un alejamiento increíble de la realidad política por parte de los que han impuesto su criterio en ETA.

-¿Considera posible que se reconstruya en un futuro un proceso similar en el País Vasco?

-Ahora todo va a ser más difícil, pero tendría que intentarse. Pero las garantías por parte de ETA tendrán que ser otras y el coraje del Zapatero de turno mucho mayor.

Las dos mesas

-¿Usted cree que fue ETA la que intentó imponer en las conversaciones mantenidas en Loiola entre representantes del PNV, del PSE y de Batasuna sus tesis maximalistas sobre el derecho de decisión y la territorialidad?

-No estuve allí, pero parece que lo de las dos mesas independientes, la «técnica» y la «de partidos», era pura ficción teórica como era de temer. Indudablemente las interferencias políticas en la negociación de parte de ETA, que eran previsibles, empujaron el proceso al colapso.

-Su partido siempre ha mirado con gran interés la experiencia del Partido Nacional Escocés, los independentistas que ahora gobiernan en Escocia. También en su día se fijaron en la estrategia del Partido Quebecois. ¿Con qué vía se quedan?

-Sin duda el modelo escocés o la interpretación democrática del Tribunal Supremo de Canadá, en el sentido de que no es posible oponerse sistemáticamente a la voluntad democrática, mayoritaria, de un pueblo, es la única salida a un caso como el vasco.

-¿Cómo definiría usted la actual situación de este país?

-Nuestro país funciona; todos los índices económicos, de bienestar y desarrollo son mejores que los de nuestro entorno, y ello a pesar de la pérdida de energías y la frustración generada por la falta de normalidad política que padecemos y por el fracaso del proceso de paz. Si resolviéramos estos problemas, el país se liberaría de un gran lastre. Estoy absolutamente seguro de ello.

12/08/2007 GMT +1A

ETA dentro de ETA

indy @ 16:13

En algún momento, pensando sobre la situación de ETA tras decretar el cese de asesinatos y retomarlo posteriormente en la T4, argumenté que la decisión de abandonar el terrorismo en la izquierda abertzale ya estaba tomada. Después han venido la ruptura del 'proceso' y la reorientación por parte de Zapatero de la estrategia antiterrorista. Aun así, algunas voces, a menudo bien informadas, como Egibar, continúan apuntando que el 'proceso' no está del todo roto. Estas 'desiderata' de Egibar, que pertenece al sector soberanista del PNV, tal vez responden más a esa visión de que ETA está acabada que, por supuesto, al hecho de que realmente estemos en el instante de suficiente madurez como para certificar que el terrorismo en Euskadi ha terminado. En esa visión a medio plazo creo que tenemos coincidencia.

A mi modo de ver y como también hemos publicado aquí ya, el error táctico de Zapatero fue establecer que la negociación era un objetivo político y no estratégico. Desactivar a ETA requiere que su desarticulación (otros lo llaman derrota) sea el objetivo de la política antiterrorista, mientras la negociación pueda ser, en un instante coyuntural concreto, una estrategia de aplicación para la consecución de ese objetivo finalista. Es decir, si se dialoga o negocia con ETA no es para realizar concesiones, sino para descuadernarla. En esa línea, por tanto, no caben concesiones políticas... y no caben porque, además, no son necesarias. Quienes temen que se hagan a ETA cesiones en términos de política territorial no han entendido todavía que el independentismo democrático las conseguirá en un par o tres de décadas. Imaz ha sido quien mejor ha entendido, al menos públicamente, que ETA ha terminado, y por eso quiere despegar de la violencia etarra el legítimo mensaje soberanista del PNV, que en el subconsciente colectivo de los españoles está asociado a ETA.

A pesar del derrape táctico de Zapatero, Rubalcaba estaba al acecho. Por ahí se comenta que el ministro de Interior no había creído nunca demasiado en la indefinida 'tregua' etarra y se había dedicado a ser el contrapeso de Zapatero en el, también entre comillas, proceso de paz. A lo mejor es que Rubalcaba también tiene esa visión prospectiva y resulta que Imaz, Egibar, Rubalcaba, Otegi y 'Josu Ternera', todos tan dispares, tienen en común esa capacidad canina de olfatear que ETA se está desarmando pero que no ha llegado todavía su punto de maduración. Y tal vez su punto de maduración sea más interno que externo, tenga más relación con desarrollos internos a la propia banda terrorista que con cuestiones de posicionamiento en procesos externos.

Así las cosas, puede que Rubalcaba tuviera su 'plan B' y, de repente, no hacen más que producirse detenciones en Francia y desarticularse estructuras y subestructuras terroristas. A mí me gustaría pensar que el 'plan B' era el 'plan A' desde el principio, porque eso supondría que estamos regidos por inteligencias prospectivas que piensan en los procesos como jugadores de ajedrez. Pero reconozco que es un espejismo demasiado romántico, e ignoro si Rubalcaba sabe jugar al ajedrez. En todo caso, el independentismo en Euskadi avanzará por vías políticas (y ante eso el PSOE, por ejemplo, tiene una clara fractura en su propia casa) y ETA se fragmentará por implosión interna, se quieran ligar o no ambos caminos en las agendas de unos o de otros.

Los primeros movimientos de la partida de ajedrez que se libra en el interior de ETA los están ganando quienes juegan con las fichas negras, movidas por 'Txeroki' y compañía. Las fichas blancas de 'Ternera' y Otegi están en la cárcel, que es por otra parte donde deben estar para que la estrategia antiterrorista del Gobierno sirva a una política antiterrorista de Estado. El atentado de la T4 fue un enroque de la identidad terrorista etarra que, estoy seguro, no se decidió en el comité ejecutivo de ETA dirigido por 'Ternera'. El asesinato de dos ecuatorianos en Madrid materializó un golpe interno en ETA que pretendía, pero que no ha logrado, descabezar a 'Ternera'. Tanto el antiguo parlamentario de Batasuna y terrorista en activo como su par en la izquierda abertzale, Otegi, han salido mal parados de la agresiva jugada de las fichas negras y han tenido que sacrificar a la reina, que está en prisión.

Sin embargo, como saben quienes juegan al ajedrez, la reina puede recuperarse con el trabajo en solitario de un peón. Lo complicado de entender en la partida etarra es que se juega sobre un tablero en donde los elementos responden a la lógica de la física cuántica, de manera que el peón blanco debe de ser, en realidad, un peón negro. Es bastante lioso y puede llevar a pensar que el atentado de ETA en la T4 es un movimiento que tiene su correspondencia en las detenciones en cadena que la banda está experimentando, y va a experimentar, durante meses. Ahora está moviendo 'Ternera', que lleva muchos años ensayando partidas.

Por supuesto, todo esto que digo son especulaciones. Quienes idearon el golpe de la T4 tendrán la tentación de recurrir a repetir el movimiento terrorista, porque piensan que tuvo éxito en cortocircuitar el 'proceso de paz'. De ahí la probabilidad adjudicada por los analistas (aparte de lo que tenga el mensaje de preparación a la población por si acaso ocurre) de que un atentado de ETA vaya a producirse en breve. ETA puede atentar en noviembre o en enero para tratar de condicionar el ánimo de los electores, pero no le va a servir de mucho estratégicamente. Si 'Txeroki' no cae detenido antes, ni siquiera ETA está en condiciones ahora de justificar ante sus propias bases terroristas el asesinato de ciudadanos. Lo tiene crudo.

ANDRÉS MONTERO GÓMEZ  presidente de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia

MANON, HIJOPUTA, CABRON

indy @ 12:06

Esta noticia de hoy , me ha llegado al alma por la violencia de la que nuestros menores, parecen ser victimas y verdugos. Ayer,y aunque todavía no ha empezado la Semana Grande oficialmente, salimos a dar una vuelta por lo Viejo. Cenamos y luego nos tomamos unos pelotazos. En un momento dado nos dimos de bruces con un altercado entre adolescentes. Allí, en mitad de la Fermín, una chiquilla gritaba a un imberbe púbere. El argumento era indescifrable, ya que estaba sazonado exageradamente con adjetivaciones que me recordaron aquella canción de mano negra: “mamon, hijoputa, cabron”.

El bar al que nos dirigíamos, estaba infestadode adolescentes, así que cambiamos de rumbo, volviendo a pasar al ras de la disputa, que parecía haber terminado, ya que la quinceañera estaba adosada a otro chiquillo de su edad, distinto al “manonhijoputacabron”. Ya lo dice la cancion:“el que no aguante mi borrachera/Sepa que enfrente tiene a una fiera”. Y así fue como se levantó el crío que, dejando de saborear el lengüetazo de la moceta, se abalanzó sobre “mamonhijoputacabron” y se armo la gorda.

No fue para tanto, ya que los “amigos” de ambos los separaron sin que aquello pareciera que fuera algo inusual. El uno arrambló contra una basuras de un bar que las desparramo por toda la calle mientras profería gritos de “ostia, mecagüendios, joder” y el otro (el atacante), se enzarzó contra la persiana de un comercio, con gritos de similares características. La tía dejó patente que ella se tiraba a quien le saliera del chocho y nosotros acabamos perdiendo de vista aquel altercado y saboreando el copazo en un bar mas tranquilito.

Es cierto que hoy estoy resacoso, pero al leer la noticia de los navajazos, se me ha venido toda esta secuencia a la cabeza.

26/07/2007 GMT +1A

El derecho a la objección

indy @ 10:02
Con el papa Gregorio VII el movimiento reformador fue adquiriendo consistencia e importancia en la vida de la Iglesia. El mayor problema en aquel tiempo consistía en la inmoralidad e incapacidad pastoral del clero alto y bajo. Buscaban sus intereses y actuaban según sus gustos sin tener en cuenta el bien común. La situación se deterioró a tal extremo que los laicos fueron conscientes de que su responsabilidad cristiana les exigía tomar parte activa en las determinaciones reformadoras de una Iglesia sin nervio vital y con egoísmos incontrolables. Para colmo, el Papa Gregorio puso en sus manos un arma no nueva, pero sí poderosa y decisiva en aquella coyuntura, la capacidad de boicotear las celebraciones y las exigencias del clero, indigno en su vida personal y discapacitado para responder a las necesidades del angustioso momento eclesial.

Obviamente, la indignidad no provenía sólo del bajo vientre clerical sino de su egoísmo, sus ideas y su irresponsabilidad. Los clérigos no son los propietarios de la Iglesia y cualquier actuación arbitraria o abiertamente insensata, por su parte, debe ser contrarrestada por el bien de la Iglesia por los demás miembros de la comunidad creyente. La salud de las almas constituye la única razón y justificación de ser de la actuación eclesial.

Últimamente, en estos días nuestros, Benedicto XVI ha entregado a los laicos otra atribución sorprendente que no puede menos de hacernos pensar: un grupo de fieles puede pedir al responsable parroquial la celebración de la misa tridentina en su versión Juan XXIII, y el sacerdote, si no tiene graves razones en contrario, debe satisfacer su deseo.

No parece incoherente pensar que si en lo poco tienen esa atribución, a fortiori, en lo más importante para el bien eclesial la tendrán con más razón. Para muchos creyentes la situación de la Iglesia española resulta desquiciada, arbitraria y contradictoria. No por la actuación gubernativa ni por el laicismo rampante, que, por supuesto, son gravemente preocupantes, sino por la desenvoltura suicida de algunos obispos, a menudo mal elegidos, sin tener en cuenta el bien y las necesidades de las respectivas comunidades, sino el deseo de acomodar a tiro de piedra algunos auxiliares o la suicida decisión de contar con alfiles agradecidos y sumisos, dando lugar a una Iglesia incapaz de responder adecuadamente a los graves retos del momento.

Hace mucho tiempo que el catolicismo político no ha tenido tanta intervención; que la arbitrariedad episcopal ha contado menos con su clero y, por supuesto, con sus laicos; que se ha utilizado más la defensa de la Iglesia cuando con la propia actuación se ataca arbitrariamente la comunión eclesial; que la Conferencia episcopal ha estado tan inoperante y tan subyugada.

Parece ser la hora de los más atrevidos, de los usurpadores de las riendas eclesiales, de quienes manipulan supuestas amistades pontificias, de quienes utilizan torticeramente emisoras y altavoces de la comunidad creyente, de quienes juegan con la comunidad ensalzando a sus amigos y marginando a quienes no piensan como ellos. Es hora de que muchos obispos, sacerdotes y creyentes, en general, lancen su «basta ya», exijan al nuncio obispos más adecuados, a los obispos otras formas y otro talante, a la Conferencia la valentía de la corresponsabilidad, a la comunidad creyente su voz y su protesta fruto del amor a la Iglesia. Se habla del derecho a la objeción de conciencia. Bien, pues utilicémoslo. Todo por el bien de la Iglesia.

Naturalmente, al tiempo que intentamos poner en orden el interior de nuestra Iglesia, debemos exigir, como ciudadanos capaces, el respeto social a nuestras creencias. Es hora de abandonar la pasividad y el pasotismo suicida tanto en nuestra comunidad creyente como en la sociedad civil.

JUAN MARÍA LABOA/CATEDRÁTICO DE HISTORIA DE LA IGLESIA

08/07/2007 GMT +1A

Ciudadanía, más que una asignatura

indy @ 21:05

«No percibo ideología partidista por ningún lugar, ni de un signo ni de otro. Sí observo, en cambio, la intención de recoger lo común de la ética ciudadana de nuestra actual sociedad, con un gran respeto hacia las diversas religiones y posiciones socio-políticas».

Asistimos en este tiempo a una intensa controversia en torno a la inclusión en el currículum educativo de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos; debate que ha llegado al Parlamento del Estado en las sesiones denominadas «sobre el estado de la nación». Las posiciones no son sólo distintas, sino enfrentadas. ¿Están en juego el bien y el mal? ¿Esta asignatura torpedea los pilares de una recta moral? ¿Puede el Estado o el partido en el Gobierno arrogarse el derecho a educar cívica y éticamente a los ciudadanos? ¿Sus contenidos hacen tambalear las bases de nuestras familias? He ahí grandes cuestiones que salen a la palestra pública de una sociedad cuyas transformaciones están siendo de tal calado para el futuro que, honestamente, creo que es mejor mantener una actitud abierta que subirnos al burro de la cerrazón y el inmovilismo visceral.

Me he tomado la molestia de leer los contenidos que se plantean en Educación para la Ciudadanía y, francamente, no encuentro motivos que susciten desazón o preocupación en los ciudadanos ni en las familias que componen nuestro tejido social. Es más, creo que sus principios son de gran ayuda para la convivencia y la cohesión social: el reconocimiento de la unidad en la común humanidad; el fomento de la tolerancia y el respeto al pluralismo, a la diversidad e interculturalidad; la igualdad radical de toda persona. Dejando a un lado posturas extremas procedentes de las actitudes opuestas del absolutismo y del relativismo -ambas coincidentes en su dogmatismo-, estos principios caminan más por la vía de la corresponsabilidad en el presente y el futuro de la Humanidad.

Mujeres y hombres somos iguales en dignidad, derechos y deberes. Mujeres y hombres somos distintos en lo referente al género, lo que a todos nos enriquece. A los asentados aquí hace tiempo y a los venidos de otras geografías nos unen los mismos rasgos que constituyen el ser personas, y nos enriquece la hermosa variedad de colores, sensibilidades, rasgos culturales, creencias e ideas.

A las varias formas y orientaciones afectivo-sexuales que configuran a los seres humanos les une el derecho a la libre expresión de las mismas, a su reconocimiento social y jurídico. En el esfuerzo contra las múltiples discriminaciones que ejercemos contra las personas, estas categorías de ética cívica son firmes cimientos que merecen ser vividos, testimoniados y educados en todas las edades, también en las de nuestras jóvenes generaciones.

La fe que Dios me ha regalado y que en mi caso hunde sus raíces en el Evangelio de Jesús de Nazaret me ofrece la confianza y la fortaleza para intentar vivir conforme a esos principios. Yo no encuentro contradicción, sino coincidencia. ¿Es que no han sido inspirados en buena parte por la tradición cristiana que recorre nuestra Historia? Con un plus en cuanto a la defensa de los más débiles, a una querencia especial por los excluidos y marginados. Son los pobres y los discriminados el vértice del prisma desde el que el cristiano proyecta los rayos de luz de la solidaridad y la esperanza. Y contra la pobreza y el rechazo ningún antídoto mejor que la igualdad, edificada desde el conmoverse con las personas de carne y hueso en sus situaciones de dificultad.

No percibo ideología partidista por ningún lugar, ni de un signo ni de otro. Sí observo, en cambio, la intención de recoger lo común de la ética ciudadana de nuestra actual sociedad, con un gran respeto hacia las diversas religiones y posiciones socio-políticas. Por eso mi razón y mi fe no pueden aprobar el rechazo y la condena hacia esta asignatura por parte de muchos obispos de mi propia y querida Iglesia.

Cuando incluso los representantes de los centros de enseñanza católicos no se oponen a su impartición en las aulas, ¿qué miedos hay detrás de quienes pretenden hablar en nombre de todos los católicos, promoviendo la objeción de conciencia hacia esta materia? ¿Tienen de verdad miedo a que implique el adoctrinamiento de una supuesta ideología?

En eso sus predecesores no deberían haber colaborado mayoritariamente con la ominosa e ilegítima cuarentena antidemocrática franquista; entonces sí que sufrimos un claro adoctrinamiento del régimen y una pretensión de imposición general de la moral católica oficial.

¿No será miedo a no ser ellos los que detenten el control de las costumbres y conductas de esta sociedad? ¿No será miedo a una sociedad más madura, con unos principios cívicos y éticos sólidos para la convivencia, como los que veo reflejados en el desarrollo curricular de esta materia educativa? ¿No ven que una buena parte de los católicos no pensamos como ellos?

Bien pudiera parecer que, también en esto, quisieran echar leña al fuego de la división social y no se dieran cuenta de estar faltando a la comunión del Pueblo de Dios. Es posible que el actual Gobierno no haya hablado con todos los sectores que componemos esta variopinta polis; lo que parece más claro aún es que muchos de nuestros obispos ni siquiera han abierto las puertas al diálogo sobre este tema en el interior mismo de nuestras comunidades cristianas.

Exigir más democracia a otros pide práctica de la democracia en la propia casa. La ciudadanía es mucho más que una asignatura. La sociedad que yo conozco, en la que vivo, es multicolor. En mi barrio convivimos gentes de rasgos culturales distintos: unos somos payos, otros gitanos, los hay latinos de acá y de allende el océano, africanos del Magreb y de más al sur. Ropajes, creencias, religiones, convicciones... todo en plural. Mi hogar lo formamos tres vascos y dos magrebíes; los unos de fe cristiana, los otros musulmana; unos educados y hechos a unos moldes culturales y otros a otros. Nuestras paredes reverberan sonidos en euskera, castellano, árabe y lengua bereber. Coincidimos en lo que nos dignifica a todos: ser personas, nuestra común humanidad.

Algo clave vamos descubriendo en la convivencia cotidiana: aprender a querernos. Todo un proceso que comienza con el primer conocimiento, sigue por la cercanía y el respeto, se acrisola con los roces, los rifi-rrafes en las ideas, la manifestación de sentimientos, la solidaridad en lo bueno y en lo malo de la vida de cada uno, la comprensión de las debilidades, de las pequeñas y grandes manías propias y ajenas. Y lo que ocurre en mi casa no es más que un botón de muestra del conjunto de la sociedad civil. Ésta, a través de las legítimas instituciones políticas, puede y debe dotarse de los medios que fomenten una educación cívico-ética de principios básicos emanados de las declaraciones de los Derechos Humanos y civiles, en los que tenga también cabida el pluralismo de opciones concretas. Uno de esos posibles medios es una materia educativa. Su adaptación a cada edad, lugar y centro, su desarrollo, mejora y actualización en el marco escolar serán consecuencia del esfuerzo en la nada fácil pero apasionante tarea educativa de padres, profesores y alumnos.

EUSEBIO LOSADA 'UXE'/EDUCADOR Y SACERDOTE

19/06/2007 GMT +1A

De prostitución

indy @ 00:11


A

  la profesión más vieja del mundo se le cuestiona denuncia el alquiler del cuerpo como una cosificación de la dignidad humana, reducida a un mero objeto mercantil ¿Se puede disponer del cuerpo sin ningún límite ético? Unos apelan a la libertad de hacer lo que se quiera para justificar la legalización del comercio sexual. Otros ponen el acento en legalizar la prostitución para luchar contra el negocio de las mafias a base de traficar con mujeres y niños reducidos a esclavos del sexo, engañados en su ansiedad por huir de la miseria de sus países de origen. Unos y otros, no valoran el arrinconamiento de la ética al oficializar esta degradación. Es cierto que la prostitución no ha sido siempre una misma realidad. La que existió en la Mesopotamia de los asirios y caldeos es de las primeras que se conocen; entonces, hospitalidad y prostitución estaban íntimamente relacionadas. El favor sexual era un servicio más de los que podía disponer el viajero en la casa del huésped, sin que tuviera que pagar por ello.

Luego apareció un servicio sexual femenino de tipo religioso y de pago en los templos dedicados a tal efecto. Más tarde, llega la consolidación de la familia monogámica que obstaculiza el montaje comercial en torno al sexo que tan bien les fue a los fenicios y después a todos los demás (Prostituere significa exponer en público, poner en venta.) Cuando la degradación viene marcada por la deuda externa es un drama en sí misma, que no puede considerarse una opción de vida sino una pura forma de esclavitud o asidero último de muchos pobres para salir de la miseria.

La prohibición y la reglamentación de la prostitución han ido alternándose en la historia con resultados diferentes, hasta que a principios del siglo XIX fue considerada por los Estados como un hecho incómodo que necesitaba de una reglamentación ante su calado social y del que era posible sacar beneficios económicos en paralelo a su rechazo por principios morales y éticos.

Dicho lo anterior, en ningún caso encaja cabalmente que una persona que decide alquilar su cuerpo, tenga diferente tratamiento al del empleado que decide trabajar quince horas diarias por debajo del salario mínimo; no cabe renunciar a la libertad y a la dignidad desde el acomodo legal cuando alguien decide vivir de manera infrahumana. Ayudarles sí, pero no a perpetuarse en la degradación.

Pero existe otra prostitución al calor de otros fenómenos político-sociales, como el consumismo y la presión hacia el éxito por la vía rápida. La naturaleza y sobre todo el discurso del poder, utilizan una doble moral, en ocasiones muy cruel. "Todos tenemos un precio", se afirma con naturalidad en el marco de una competitividad desquiciada. Y quien así se expresa, lejos de sentirse avergonzado, lo formula como un envite para que cualquiera con una similar ausencia de valores, pueda tomarle la palabra y poner en jaque a su dignidad personal.

Esta forma de prostituirse afecta al núcleo mismo de la persona aunque los que la practican suelen conformarse con esta pobre explicación a su conducta: el que piense que no tiene precio, es que aun no le han tentado con el suyo.

Y es muy cierto que todos podemos caer en una debilidad, pero lo que ahora se lleva con naturalidad es algo más: es la exhibición del negarse a ejercer de seres libres poniendo en el escaparate la libertad humana. Se alquila un coche, un piso, un cuerpo humano o una voluntad corrupta. Esta opción de no asumir el ejercicio de la libertad (inseparablemente unidad a la responsabilidad) es una especie de pose social que toca todos los palos con un cinismo que no se da en quienes se aferran a cualquier prostitución por pura supervivencia.

José Antonio Marina desmaquilla lo injustificable cuando escribe sobre los de esclavos felices. Cuenta el "caso" de los que pertenecieron a Nepomuceno de Cárdenas, el dueño que quiso devolverles la libertad, pero ellos montaron un plebiscito y se negaron votando por el mantenimiento de su esclavitud. Así, Cárdenas se convirtió en el primer dueño de esclavos elegido por sufragio universal.

por gabriel mª otalora

17/06/2007 GMT +1A

La India más inocente

indy @ 11:59

Cada año nace en la India un número de niños mayor que la población española. En un país con semejante demografía, hay niños en todas partes. Por muy humilde que sea la familia, el niño es el rey de la choza y merecedor de todas las atenciones. Pero en las zonas más pobres, las condiciones de vida de los niños son de escándalo. Uno se pregunta cómo pueden sobrevivir con tanta falta de higiene y sin atención sanitaria. Sin embargo, ahí están, iluminando con sus sonrisas la oscuridad de las chabolas. ¿Por qué tienen tantos hijos los pobres? En un país donde el trabajo infantil es una costumbre fuertemente implantada, los hijos son mano de obra que aporta ingresos a la familia. En realidad, los niños son "la seguridad social" de sus progenitores, ya que no existe ninguna red asistencial básica. Los intentos para frenar la natalidad han fallado estrepitosamente. Cuando el Gobierno de Indira Gandhi lanzó una campaña agresiva para vasectomizar a los hombres y ligar las trompas de las mujeres que habían tenido más de dos hijos, la población se rebeló. Y le costó el puesto a la entonces primera ministra.

El azote de la pobreza. Muchos occidentales que llegan por primera vez a la India se sienten escandalizados por el espectáculo de la pobreza, visible sobre todo en las grandes ciudades, el primer punto de arribada. La gente vive en la calle: se ducha, se afeita, come y duerme en las aceras o en chozas de plásticos y trozos de madera. Luego, uno se da cuenta de que hay infinitos niveles de pobreza y que la pobreza en la India es un concepto relativo. Los pobres de las chabolas no se consideran forzosamente pobres, aunque a nuestros ojos vivan como tales. Lo importante es tener trabajo, un futuro, lo de menos son las condiciones materiales. La felicidad individual es independiente del nivel de consumo, de riqueza o de comodidad.

Por debajo de la pobreza está la miseria, cuando a la escasez se une la desesperanza. Un ejemplo es el reciente aumento de los suicidios de campesinos. Agobiados por no poder pagar sus deudas, se matan ingiriendo pesticidas. No hay semana que la prensa india no refiera uno de estos casos. Luchar contra la miseria es el gran reto de la India moderna y tecnológica. Para empezar, hay que desactivar el crecimiento demográfico, que se come el crecimiento económico. Ahora se sabe que para lograrlo es imprescindible capacitar a las mujeres, darles educación y trabajo. En los hogares donde las mujeres salen a trabajar, el número de hijos desciende automáticamente. Así se espera que el carro de la prosperidad acabe por tirar de los más pobres.

Mientras están los ángeles que pueblan los barrios más desamparados: las Misioneras de la Caridad, por ejemplo, la orden fundada por la Madre Teresa, son los más conocidos. Pero son miles -cristianos, hindúes, musulmanes o ateos, indios o extranjeros- los que se dedican de una forma u otra a socorrer a los más débiles y a luchar, casi siempre de manera heroica, contra el azote de la pobreza.

El camino de la religión. Hindúes, musulmanes, jainistas, parsis, cristianos, budistas... En la India, los dioses adoptan un sinfín de símbolos y de formas. Las prácticas religiosas van desde la más alta especulación filosófica a los sacrificios de animales, como en el templo de Kali, en Calcuta, donde los sacerdotes cortan la cabeza de cabritas de un hachazo en los días de fiesta. Los hindúes veneran trescientos treinta millones de divinidades, ya que no se conoce nunca a Dios, sólo sus manifestaciones. Y se manifiesta siempre y en todas partes, en el clima, en las plantas, en todos los seres y las cosas. En las fábricas se venera una vez al año al dios del trabajo, Vishwakarma, y los operarios cuelgan guirnaldas de flores alrededor de piezas industriales y colocan ofrendas rituales de comida al pie de sofisticadas máquinas, en un gesto de agradecimiento por ayudarles a ganarse la vida.

La India, la tierra que ha visto nacer el budismo y el jainismo, es también el segundo país musulmán del mundo. El sijismo fue una escisión del hinduismo que surgió en Punjab. Los portugueses primero, luego los ingleses, trajeron el cristianismo, que hoy constituye menos del 2% de la población.

Este batiburrillo de dioses y creencias hace que la India observe un calendario de festividades tremendamente cargado: cuando no son unos, son los otros los que celebran algo. La fiesta hindú de los colores, Holi, no discrimina a nadie por su religión. Asimismo, numerosos hindúes participan en las celebraciones del Eid musulmán. He visto Papás Noeles en la Navidad de Calcuta, la mayoría de tez oscura. Se les ve en las esquinas de Park Street cantando villancicos ingleses ante una multitud abigarrada. Da igual que sean musulmanes, hindúes o cristianos, lo importante es que todos participan en las celebraciones de los demás. Es una manifestación más del rasgo fundamental de la India, la tolerancia.

Cuando me preguntan por qué la India me atrae tanto, siempre me quedo un poco perplejo. Es como preguntarle a uno si le gusta Europa. ¿Pero qué Europa? ¿Los bosques boreales de Laponia o las playas de Andalucía? ¿La Europa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos o la Europa medieval? Con la India ocurre lo mismo. ¿Qué India, la de las iglesias barrocas de Goa o la de las selvas llenas de elefantes salvajes de Assam? ¿La India de los santones desnudos capaces de meditar en la misma postura durante años, la de los maharajás que dejaron suntuosos palacios como testigos de sus excentricidades, la India de la lucha contra la pobreza o la del gigante económico que disfruta de uno de los mayores índices de crecimiento económico del mundo? Porque la India es todo eso y mucho más.

La India, como Europa, no es un país. Es un mundo compuesto por un tejido de más de un millón de aldeas, poblado por 1.200 millones de habitantes que hablan más de 800 idiomas, de los cuales 14 son considerados oficiales, y que veneran a 20 millones de dioses. Pueblos, tradiciones, culturas, religiones, etnias, razas y castas se solapan para formar un mosaico gigantesco, de una inconmensurable riqueza.

Entre los valles profundos del Himalaya, las llanuras desérticas de Rajastán o las marismas tropicales de Kerala, las diferencias van más allá del simple paisaje. Son tan profundas, que un habitante de Ladakh, por ejemplo, no entiende a su compatriota de Rajastán, y éste no puede entenderse con el de Kerala. Tampoco comparten un idioma común, ni adoran los mismos dioses, ni comen los mismos platos, ni visten igual. Ni siquiera tienen el mismo color de piel. Las diferencias son tan abismales como los contrastes en el interior de las propias regiones. (...)

Así es todavía la India, un contraste permanente, una caja de sorpresas, una fiesta para los sentidos. Llevo muchos años recorriéndola y, sin embargo, tengo la sensación de que nunca terminaré de conocerla. (...) Y cambia muy rápidamente. En las grandes ciudades, casi no reconozco la India de antes, fagocitada por una India nueva, tecnológica, industrial y globalizada, que crece al 9% anual, que manda satélites al espacio y que está sometida a los tremendos desafíos medioambientales de nuestro siglo.

Pero el contraste entre la pujante clase media y los campesinos que siguen ninguneados por la diosa de la prosperidad es hiriente. A pesar de ello, y de la diversidad religiosa y étnica, la India goza de paz social y estabilidad. En un país donde ni siquiera existe un idioma común para que sus 1.200 millones de habitantes puedan entenderse, las tensiones regionales e internas no se traducen en una crisis identitaria "a la española". Es cierto que hay brotes de violencia recurrentes entre musulmanes e hindúes, pero el propio sistema político parece ser capaz de neutralizarlos. (...)

Una patena de amabilidad y cordialidad, fruto de esta antigua cultura ininterrumpida desde hace miles de años, preside la relaciones entre los individuos. Y es que la India -y esto lo ha sabido plasmar de manera brillante el fotógrafo Juan Manuel Rodrigo- es sobre todo su gente: hombres, mujeres y niños cuya dignidad y generosidad conmueven. Son abiertos, curiosos, ingenuos, simpáticos. Son ellos quienes te hacen volver a la India una y otra vez, porque consiguen que el viajero nunca se sienta solo. El paisaje más sublime de todos es el que ofrece las sonrisas de la gente de la India. Es un regalo inmaterial que sin embargo permanece.

Quizá los occidentales tengamos algo que aprender del país que Gandhi alumbró, recorriéndolo a pie, en burro, en bicicleta y en vagones de tren de tercera clase. (...) La India es hoy en día la democracia más grande del mundo, y éstas no son palabras huecas. A pesar de las grandes lacras sociales (la corrupción, el trabajo infantil, la violencia de género, etcétera...), el sistema se muestra capaz de canalizar las ansias de prosperidad y de justicia de gran parte de la población. La India no podrá avanzar nunca tan rápidamente como China, precisamente porque tiene que tener en cuenta los peculiares intereses de las distintas comunidades, y no es una dictadura.

En las últimas elecciones generales de 2004, el pueblo desalojó del poder a los fundamentalistas hindúes, que habían llegado a cuestionar la laicidad de la nación india, amenazando así la convivencia entre comunidades religiosas. Contra todo pronóstico, ganó las elecciones una italiana católica, Sonia Gandhi, que se presentaba como candidata del Partido del Congreso, el mayor partido del mundo, ese que Gandhi y Nehru crearon para conquistar la independencia y cuyo rasgo principal es la defensa de la laicidad. Ella cedió el puesto de primer ministro a un sij, que maneja con brío e irreprochable honestidad los asuntos de Estado. El presidente de la República es un musulmán, nacido en una familia de intocables, la casta más baja, y uno de los grandes científicos del subcontinente. Toda una lección de tolerancia para el mundo.

'Viaje a la India', de Juan Manuel Rodrigo, con prólogo de Javier Moro, editado por National Geographic, se publica en España el próximo miércoles, 20 de junio.

11/06/2007 GMT +1A

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

indy @ 21:40

El filólogo y prehistoriador Jorge MaríaRibero Meneses sostiene que los vascos son los habitantes más antiguos no sólode España sino de todo el continente europeo. De probarse esta tesis, defendidapor prestigiosos historiadores, arqueólogos, geólogos y filólogos, tales como el propioJorgeRivero Meneses, Marquez Triguero etc., lahumanidad inteligente y por consiguiente la civilización, por el contrario delo que hasta hoy la historia y la ciencia han defendido, habría surgido enOccidente y, desde ahí, se hubiera expandido hacia Oriente De esta matrizprimigenia, la Atlántida, derivarían las civilizaciones egipcia, mesopotamica,celta, maya, azteca etc., teoría que justificaría las analogías existentesentre todas las culturas de la humanidad pese a las distanciasespacio-temporales que media entre ellas.

Así lo demuestra en su libro El verdadero origen de los vascos: la primera Humanidad, que será presentado hoy en elKoldo Mitxelena de Donostia. Según Ribero-Meneses, "el euskera es elúltimo vestigio vivo de la lengua atlánte, de la cual derivaron, la lenguaibérica, las lenguas romances, el griego, las indoirania e indoeuropeas. Unaplaca de bronce hallada en Bembibre confirma mis tesis respecto a la existenciadel castellano ya en época romana. Basta con realizar un análisis toponímicopara constatarlo. También fue el origen de las lenguas precolombinas, aztecas ymayas." y que el euskera actual es la evolución de aquel idioma, que en sudía estaba generalizado en todo el norte de la Península Ibérica.

Se da el hecho curioso que muchos sacerdotesvascos durante la colonización americana podían entenderse en euskera con losindios nativos. El director de la Biblioteca Nacional, Luis Alberto de Cuenca,afirma que: "el euskera es la base del castellano y posiblemente de laslenguas romances". Por su parte, Antonio Arnaiz Villena, tras realizar unestudio comparativo entre las lenguas mediterráneas, euskera y egipcia, llegatambién a la conclusión de que el euskera es una lengua primigenia anterior ala egipcia.

En esta web podéis encontrar un amplio seguimiento de estas investigaciones




23/05/2007 GMT +1A

Euskalherria, ¿un invento?

indy @ 20:43

En estos últimos tiempos, y en especial en su combate contra el fallido proceso de paz, los líderes del PP y de su representación en Navarra, UPN, han adquirido la costumbre de referirse a Euskalherria como un invento, una quimera, una entelequia y, más recientemente, en su último mitin en Pamplona, Rajoy, como un proyecto fantasmagórico. Lamentablemente, cualificados representantes del PSOE, en su penoso intento de competir con el PP (en esa pugna siempre saldrán perdiendo), tampoco se han privado en más de una ocasión de referirse con similar desprecio al término Euskalherria.

Ese invento, según definición textual de la Enciclopedia Espasa, diccionario enciclopédico español de Espasa-Calpe (1908), y no biblia, precisamente, del nacionalismo vasco, es "el nombre tradicional y típico con que los vascos llaman a su propio país". Pero mucho antes de que Espasa lo definiera así, (incluyendo además, al igual que la Enciclopedia Británica en el País Vasco a las siete provincias), ya el habla culta y popular del país lo había consagrado. Entre otros, Johanes de Lizarraga en su Testamento Berria en 1575 o Axular en 1643 (por cierto, ambos navarros de la Sexta Merindad), ya lo emplearon en sus libros, clásicos del euskara. Y huelga decir que en el habla y la cultura popular, a lo largo y ancho del País Vasco, siempre estuvo presente. Recuerdo a mi abuela, en Sorauren, una zona ya deseuskarizada de Navarra, cantando aún a Iparraguirre "…bainan bihotzak dio zoaz Euskalherrira…".

Podríamos escribir un artículo interminable refutando esa ofensa indigna a un término tan entrañable, más indigna aún en boca de líderes navarros que la repiten como dóciles corifeos de sus líderes en Madrid, no sabemos si por ignorancia, por ese autoodio que les hace renegar de cualquier rasgo euskaldun en Navarra, la Vasconia primigenia, o por repulsa política ciega que conlleva la negación de cosas que exceden de la política. Porque el significado de Euskalherria, como tierra de todos los territorios vascos o País Vasco que incluye a Navarra e Iparralde, ha sido asumido sin problemas en el pasado por gentes de toda condición, especialmente en la propia Navarra, donde hoy es objeto de la peor ofensiva.

Personajes tan poco sospechosos como Navarro Villoslada al situar su novela histórica Amaya o los vascos en el siglo VIII, o Espoz y Mina al afirmar que "Alava, Guipúzcoa, Vizcaya en intereses y nacionalidad siempre unidos a los navarros", el príncipe L. Bonaparte en su mapa lingüístico, o la propia Diputación foral de Navarra en 1868, haciendo un llamamiento solemne a las diputaciones de los territorios hermanos vascongados "invitándoles a unirse en la asociación más intima… por tradición, lengua, cultura, etcétera". O las coplas de Monteagudo, refiriéndose a las cuatro provincias, "como si fuéramos hermanos…". Ahora parece que todo apunta a una determinación sin precedentes de arrumbar la significación de un término históricamente asumido en su sentido tradicional con naturalidad, para evitar cualquier derivación política, por legítima que resulte, de su utilización.

Pero Rajoy y sus coristas han ignorado algo que resulta imperdonable en un responsable político de su nivel: hay una ley orgánica (de especial rango), un Estatuto vasco, que en su artículo 1º comienza: "El País Vasco o Euskalherria, como expresión de su nacionalidad…" y continúa en el artículo 2º "Araba, Gipuzkoa y Bizkaia, así como Navarra tienen derecho a formar parte de la Comunidad Autónoma del País Vasco…", indicación que, evidentemente, alude a la singular vinculación natural de estos territorios que, siguiendo los procedimientos legales establecidos, pueden constituirse en comunidad política. Cuando PP y PSOE dicen, con intención, que las relaciones con Aragón y Rioja, antes o igual que con la Comunidad Autónoma Vasca, olvidan la realidad, la historia y la propia ley.

Rajoy y compañía pues ignoran o desprecian, por ignorancia o designio doloso, lo que una Ley de especial rango, ratificada por las propias Cortes españolas tiene establecido y deberían ser los primeros en conocer y respetar. Por cierto, que el artículo primero del Estatuto vasco, en euskara sigue "Beronen (CAV) izena Euskadi zein Euskalherria izango da". Sirva de ilustración, también, para alguno de esos iconoclastas del abertzalismo que, creyendo inventar recetas mágicas condenando al olvido nombres, símbolos o himnos que tanto representaron, y sustituyéndolos por otros a los que suponen mejor acogida, para justificar su repudio al término Euskadi, argumentaba que éste era sólo el correspondiente a una comunidad autónoma. Al menos, que se ilustren antes de hablar. Como Rajoy y compañía. Pues tanto Euskadi como Euskalherria figuran en un estatuto abierto a Nafarroa igual que a Araba, Gipuzkoa o Bizkaia, si sus habitantes así lo desean, tal y como la propia Constitución española lo reconoce. Algo que tuvo que aceptarse en 1978, pero que la involución política de algunos parece rechazar ahora.

* Carlos Garaikoetxea Urriza Ex presidente de Eusko Alkartasuna     ea6.jpg

15/05/2007 GMT +1A

Herri Urrats; Euskararen urratsak

indy @ 09:18

Herenegun, 80.000 lagun Herri Urratsean bildu ziren Senperen, euskararen aldeko eskukoa iparralderatz bideratuz. Ez zan ospakisun arrunta izan. Jasandako ekaitzak Herri Urratseko festa aretoa, Senpereko lakua, guztiz ondadatuta utzi zuten hainbeste eta hainbeste euskalkide egindako garbiketa lanetan jarri ziren arte. Igandean ikusi genuenez, lan egokia egin zutena. Baina beste berri garrantsitsuagoa izan zen aurtengo Herri Urratsean: “Max Brisson Euskararen Erakunde Publikoko (EPP) presidenteak eskaintza luzatu zion ikastolen elkarteari, behar dituen baliabideak emango lizkiokeen hitzarmena sinatzeko. Aipatu hitzarmena lortzeko, EPPrekin eta Frantziako Hezkuntza agintariekin bildu beharko da Sehaska.”

 

Denok daukagu iparraldeko ikastolak frantsez administrazio aldetik jasaten dituzten traba hugarien berri. Beraz Max Brisson jaunaren eskaintza ikastolen egoera normalizatzeko luzaron egon den aukeraik itxaropentsuenetako bat izan daiteke.

 

Ez da Semeprerekoa euskararen alde egiten den urrtas bakarra. Aurreko astean egoaldeko eulkal ezkuntzaren kurrikulum berria aurkeztu zuen Tontxu Camposek. Gure herriko ikastola guztietan euskarak hizkuntza nagusia izango dela azaldu zuen. Halako pausaoak gure hizkuntza sendotzen dutela uste dut. Herri bakotzak bere hizkuntza nagusutsat dauka, hizkuntza arloan eta hizkera ohituran ere, eta hemen berdin izan beharko luke. Egia da, esukara ez dakitenek kontuan hartu behar ditugula, baina helburua argi izanda, eta argi eta garbi adieraziz. Jakin beharrekoa litzateke, hemen erabiltzen den hizkuntza euskara dela… Hortarako, premisa hau egi nabari batean bihurtu beharko genuke… horretan gabil!!!

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