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Categoría: BAKETIK

17/06/2007 GMT +1A

La India más inocente

indy @ 11:59

Cada año nace en la India un número de niños mayor que la población española. En un país con semejante demografía, hay niños en todas partes. Por muy humilde que sea la familia, el niño es el rey de la choza y merecedor de todas las atenciones. Pero en las zonas más pobres, las condiciones de vida de los niños son de escándalo. Uno se pregunta cómo pueden sobrevivir con tanta falta de higiene y sin atención sanitaria. Sin embargo, ahí están, iluminando con sus sonrisas la oscuridad de las chabolas. ¿Por qué tienen tantos hijos los pobres? En un país donde el trabajo infantil es una costumbre fuertemente implantada, los hijos son mano de obra que aporta ingresos a la familia. En realidad, los niños son "la seguridad social" de sus progenitores, ya que no existe ninguna red asistencial básica. Los intentos para frenar la natalidad han fallado estrepitosamente. Cuando el Gobierno de Indira Gandhi lanzó una campaña agresiva para vasectomizar a los hombres y ligar las trompas de las mujeres que habían tenido más de dos hijos, la población se rebeló. Y le costó el puesto a la entonces primera ministra.

El azote de la pobreza. Muchos occidentales que llegan por primera vez a la India se sienten escandalizados por el espectáculo de la pobreza, visible sobre todo en las grandes ciudades, el primer punto de arribada. La gente vive en la calle: se ducha, se afeita, come y duerme en las aceras o en chozas de plásticos y trozos de madera. Luego, uno se da cuenta de que hay infinitos niveles de pobreza y que la pobreza en la India es un concepto relativo. Los pobres de las chabolas no se consideran forzosamente pobres, aunque a nuestros ojos vivan como tales. Lo importante es tener trabajo, un futuro, lo de menos son las condiciones materiales. La felicidad individual es independiente del nivel de consumo, de riqueza o de comodidad.

Por debajo de la pobreza está la miseria, cuando a la escasez se une la desesperanza. Un ejemplo es el reciente aumento de los suicidios de campesinos. Agobiados por no poder pagar sus deudas, se matan ingiriendo pesticidas. No hay semana que la prensa india no refiera uno de estos casos. Luchar contra la miseria es el gran reto de la India moderna y tecnológica. Para empezar, hay que desactivar el crecimiento demográfico, que se come el crecimiento económico. Ahora se sabe que para lograrlo es imprescindible capacitar a las mujeres, darles educación y trabajo. En los hogares donde las mujeres salen a trabajar, el número de hijos desciende automáticamente. Así se espera que el carro de la prosperidad acabe por tirar de los más pobres.

Mientras están los ángeles que pueblan los barrios más desamparados: las Misioneras de la Caridad, por ejemplo, la orden fundada por la Madre Teresa, son los más conocidos. Pero son miles -cristianos, hindúes, musulmanes o ateos, indios o extranjeros- los que se dedican de una forma u otra a socorrer a los más débiles y a luchar, casi siempre de manera heroica, contra el azote de la pobreza.

El camino de la religión. Hindúes, musulmanes, jainistas, parsis, cristianos, budistas... En la India, los dioses adoptan un sinfín de símbolos y de formas. Las prácticas religiosas van desde la más alta especulación filosófica a los sacrificios de animales, como en el templo de Kali, en Calcuta, donde los sacerdotes cortan la cabeza de cabritas de un hachazo en los días de fiesta. Los hindúes veneran trescientos treinta millones de divinidades, ya que no se conoce nunca a Dios, sólo sus manifestaciones. Y se manifiesta siempre y en todas partes, en el clima, en las plantas, en todos los seres y las cosas. En las fábricas se venera una vez al año al dios del trabajo, Vishwakarma, y los operarios cuelgan guirnaldas de flores alrededor de piezas industriales y colocan ofrendas rituales de comida al pie de sofisticadas máquinas, en un gesto de agradecimiento por ayudarles a ganarse la vida.

La India, la tierra que ha visto nacer el budismo y el jainismo, es también el segundo país musulmán del mundo. El sijismo fue una escisión del hinduismo que surgió en Punjab. Los portugueses primero, luego los ingleses, trajeron el cristianismo, que hoy constituye menos del 2% de la población.

Este batiburrillo de dioses y creencias hace que la India observe un calendario de festividades tremendamente cargado: cuando no son unos, son los otros los que celebran algo. La fiesta hindú de los colores, Holi, no discrimina a nadie por su religión. Asimismo, numerosos hindúes participan en las celebraciones del Eid musulmán. He visto Papás Noeles en la Navidad de Calcuta, la mayoría de tez oscura. Se les ve en las esquinas de Park Street cantando villancicos ingleses ante una multitud abigarrada. Da igual que sean musulmanes, hindúes o cristianos, lo importante es que todos participan en las celebraciones de los demás. Es una manifestación más del rasgo fundamental de la India, la tolerancia.

Cuando me preguntan por qué la India me atrae tanto, siempre me quedo un poco perplejo. Es como preguntarle a uno si le gusta Europa. ¿Pero qué Europa? ¿Los bosques boreales de Laponia o las playas de Andalucía? ¿La Europa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos o la Europa medieval? Con la India ocurre lo mismo. ¿Qué India, la de las iglesias barrocas de Goa o la de las selvas llenas de elefantes salvajes de Assam? ¿La India de los santones desnudos capaces de meditar en la misma postura durante años, la de los maharajás que dejaron suntuosos palacios como testigos de sus excentricidades, la India de la lucha contra la pobreza o la del gigante económico que disfruta de uno de los mayores índices de crecimiento económico del mundo? Porque la India es todo eso y mucho más.

La India, como Europa, no es un país. Es un mundo compuesto por un tejido de más de un millón de aldeas, poblado por 1.200 millones de habitantes que hablan más de 800 idiomas, de los cuales 14 son considerados oficiales, y que veneran a 20 millones de dioses. Pueblos, tradiciones, culturas, religiones, etnias, razas y castas se solapan para formar un mosaico gigantesco, de una inconmensurable riqueza.

Entre los valles profundos del Himalaya, las llanuras desérticas de Rajastán o las marismas tropicales de Kerala, las diferencias van más allá del simple paisaje. Son tan profundas, que un habitante de Ladakh, por ejemplo, no entiende a su compatriota de Rajastán, y éste no puede entenderse con el de Kerala. Tampoco comparten un idioma común, ni adoran los mismos dioses, ni comen los mismos platos, ni visten igual. Ni siquiera tienen el mismo color de piel. Las diferencias son tan abismales como los contrastes en el interior de las propias regiones. (...)

Así es todavía la India, un contraste permanente, una caja de sorpresas, una fiesta para los sentidos. Llevo muchos años recorriéndola y, sin embargo, tengo la sensación de que nunca terminaré de conocerla. (...) Y cambia muy rápidamente. En las grandes ciudades, casi no reconozco la India de antes, fagocitada por una India nueva, tecnológica, industrial y globalizada, que crece al 9% anual, que manda satélites al espacio y que está sometida a los tremendos desafíos medioambientales de nuestro siglo.

Pero el contraste entre la pujante clase media y los campesinos que siguen ninguneados por la diosa de la prosperidad es hiriente. A pesar de ello, y de la diversidad religiosa y étnica, la India goza de paz social y estabilidad. En un país donde ni siquiera existe un idioma común para que sus 1.200 millones de habitantes puedan entenderse, las tensiones regionales e internas no se traducen en una crisis identitaria "a la española". Es cierto que hay brotes de violencia recurrentes entre musulmanes e hindúes, pero el propio sistema político parece ser capaz de neutralizarlos. (...)

Una patena de amabilidad y cordialidad, fruto de esta antigua cultura ininterrumpida desde hace miles de años, preside la relaciones entre los individuos. Y es que la India -y esto lo ha sabido plasmar de manera brillante el fotógrafo Juan Manuel Rodrigo- es sobre todo su gente: hombres, mujeres y niños cuya dignidad y generosidad conmueven. Son abiertos, curiosos, ingenuos, simpáticos. Son ellos quienes te hacen volver a la India una y otra vez, porque consiguen que el viajero nunca se sienta solo. El paisaje más sublime de todos es el que ofrece las sonrisas de la gente de la India. Es un regalo inmaterial que sin embargo permanece.

Quizá los occidentales tengamos algo que aprender del país que Gandhi alumbró, recorriéndolo a pie, en burro, en bicicleta y en vagones de tren de tercera clase. (...) La India es hoy en día la democracia más grande del mundo, y éstas no son palabras huecas. A pesar de las grandes lacras sociales (la corrupción, el trabajo infantil, la violencia de género, etcétera...), el sistema se muestra capaz de canalizar las ansias de prosperidad y de justicia de gran parte de la población. La India no podrá avanzar nunca tan rápidamente como China, precisamente porque tiene que tener en cuenta los peculiares intereses de las distintas comunidades, y no es una dictadura.

En las últimas elecciones generales de 2004, el pueblo desalojó del poder a los fundamentalistas hindúes, que habían llegado a cuestionar la laicidad de la nación india, amenazando así la convivencia entre comunidades religiosas. Contra todo pronóstico, ganó las elecciones una italiana católica, Sonia Gandhi, que se presentaba como candidata del Partido del Congreso, el mayor partido del mundo, ese que Gandhi y Nehru crearon para conquistar la independencia y cuyo rasgo principal es la defensa de la laicidad. Ella cedió el puesto de primer ministro a un sij, que maneja con brío e irreprochable honestidad los asuntos de Estado. El presidente de la República es un musulmán, nacido en una familia de intocables, la casta más baja, y uno de los grandes científicos del subcontinente. Toda una lección de tolerancia para el mundo.

'Viaje a la India', de Juan Manuel Rodrigo, con prólogo de Javier Moro, editado por National Geographic, se publica en España el próximo miércoles, 20 de junio.

23/04/2007 GMT +1A

CAMINANDO HACIA LA PAZ

indy @ 09:06

He de reconocer que, uno, no tenia muchas fe puesta en el acto de reconocimiento a las victimas que el Gobierno vasco organizo ayer en el Palacio Euskalduna pero visto el resultado, valorando sobre todo la satisfacción de las victimas que asistieron, reconozco que me ha reconfortado.

Las asistencias políticas fueron notables, destacando sobremanera a Aralar. Las ausencias previsibles, quedando al mismo nivel de bajeza tanto PP como HB. Sin embargo la declaración consensuada de perdón que se leyó en boca del lehendakari y las desgarradoras historias de las victimas llenas de reconciliación y alejadas del odio y el revanchismo de las manifestaciones de Madrid, me llenan de esperanza. Creo que este el camino hacia una paz para toda Euskal Herria.

No creo que sea necesario mas comentario, simplemente os linko las crónicas periodísticas mas relevantes:

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21/01/2007 GMT +1A

UNA RESPUESTA ETICA

indy @ 20:47

Hace unos días, tras el atentado de ETA en Barajas, recibí un e-mail del centro por la paz BAKETIK. Os lo transcribo (o sea, corto y pego):

 

 

“Un paso atrás no anula la determinación y la esperanza de la paz. No se mide la energía del sol según llueva o esté despejado. En el curso en el que participaste una de las ideas en que más insistimos fue que “no sabemos sí podemos lograr lo que nos proponemos —en este caso la paz—, pero lo que sí sabemos es que podemos crear condiciones que lo hagan posible”. A pesar de lo peor, no debemos dejar de empeñarnos en crear condiciones para lo mejor.

La paz, el fin de la violencia, el acuerdo o la reconciliación son procesos irreversibles. No dependen de un hecho concreto o de la voluntad de un único actor, son la consecuencia de un contexto social, histórico, político, internacional y ético que no tiene vuelta atrás. ¿Qué podemos hacer, cuál es la respuesta ética? Insistir,  seguir creando condiciones para la paz, el acuerdo y la reconciliación. Insistir éticamente.”

 

 

Me quedo con la frase de que “no depende de un único actor”. Creo que por inercia se da un protagonismo a ciertos actores que mas que ser el foco de la solución, no son mas que la parte mas estéril del problema. En este caso, ETA no aporta nada a la resolución del conflicto. El posicionar a ETA como actor principal, por el indiscutible protagonismo que el asesinato de los dos trabajadores ecuatorianos, Diego y Carlos, da como resultado discursos tan anacrónicos como los que se escucharon en boca de algunos dirigentes políticos de HB y de PP.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte me tengo preocupado a mi mismo. Pues me resultan mas alentadoras las reacciones de dirigentes de HB que las de los del PP. Mientras por una parte vemos a Aralar, en las antípodas de la lucha armada con declaraciones tan contundentes como la ultima condena que junto al tripartito y PSE-EE ha firmado esta formación. Mientras vemos atisbos de un cambio de talante en la, actualmente denominada Izquierda Abertzale, con posicionamientos pseudocríticos hacia la banda como los vertidos por Arnaldo. Y en cambio, en el PP vemos un acuciante deseo de volver a los días mas cruentos de esta “película”.

Afortunadamente, creo que la frase que desde BAKETIK me han enviado es acertada, pues no depende de un actor. Un actor que en este caso tiene dos caras: las posturas inmovilistas de unos y de otros. Que cada cual aguante su vela (ahora que aun navegamos) pero si ciertamente el “contexto social, histórico, político, internacional y ético” empujan (empujamos) hacia la desaparición de la violencia, no solo será problema de esta moneda con sus dos caras. Tendremos que ir pensando en abrir un hueco a las personas que se queden en la sinrazón de la venganza, del revanchismo y del odio absurdo en los que estos sectores se están anclando. A ellos les corresponde el peso de sus conciencias, la purga política o carcelaria, en su caso, pero luego han de poder reinsertarse a la sociedad de la convivencia en paz..

Y ahí debemos estar todos…

06/12/2006 GMT +1A

YA SOMOS 1000

indy @ 15:54
El Centro por la Paz, BAKETIK, ha reunido ya a MAS DE MIL personas en el curso de Elaboración Etica de Conflictos que pretendía conseguir MIL agentes de reconciliación durante el 2008. El objetivo era que estas mil personas provocaran un efecto multiplicador (bider mila) para la convivencia.

Bien, esta claro que el objetivo era viable. Lo que no han tenido en cuenta los organizadores ha sido que ese efecto multiplicador se daría con tanta celeridad desde el mismo momento de conocer la iniciativa. Así, antes siquiera de finalizar este año, el objetivo de mil agentes de reconciliación, ya esta superado. Pero que el objetivo principal se haya cumplido no es ningún final. Al contrario es el principio, ya que según consta en la pagina de BAKETIK, los mil agentes de reconciliación son una PRIMERA fase. Ahora que esta primera fase esta cumplida, y sin dejar de lado, habrá que ponerse a trabajar en las siguientes que ya estaban previstas. A saber: “la multiplicación de recursos humanos y sociales orientados a la reconciliación”.

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Jonan Fernadez, al exponer este primer paso superado dijo que el objetivo, ahora que ya somos 1000, era que fuéramos 2000 para finales de 2008. De acuerdo, pero teniendo en cuenta que ya estamos en la segunda fase y que el objetivo real son DIEZ MIL PERSONAS para el 2010. Además de consolidar una red en la red (valga la redundancia). Pues manos a la obra!!!

No se si el Olentzero del año que viene nos traerá la segunda fase cumplida y con la vista puesta en la tercera fase. Pero los que ya hemos pasado por Arantzazu, estamos mas que receptivos.

ZORIONAK!!

20/11/2006 GMT +1A

¿ES POSIBLE EL PERDÓN?

indy @ 21:45
Perdonar y ser perdonado... esa es la cuestión...¿ han de ir de la mano ambas conductas? ¿Se pueden dar la una sin la otra?

Parece que el pedir perdón y no ser perdonado, es algo que nos es sencillo de entender, pues el mal causado, puede aun estar vivo en la persona perjudicada. Definiendo el perdón, desde el punto de vista del causante del mal como el reconocimiento de un acto (u omisión) que ha producido un mal, un daño y que se lamenta sinceramente con la voluntad de que no se vuelva a repetir. Perece que es posible pedir perdón, por producirse ese reconocimiento y, sin embargo no ser perdonado. La definición del perdón desde el punto de vista de quien tiene que darlo, seria el dejar de considerar que el causante del mal esta en deuda conmigo (el yo agraviado) y/o superar los sentimientos de enemistad, animadversión o rabia.

Parece mas sencillo, o quizás mas justo, que el causante de agravio, sea consciente del mal producido y por consiguiente, sea el quien de el paso de pedir perdón, sin que por ello, el agraviado, tenga que perdonar por el hecho de haber sido solicitado. Al fin y al cabo, son sentimientos independientes, pues el que causa el mal, muchas veces lo justifica e incluso, se obceca en negar el mal causado en contraposición a un mal mayor recibido. Y el que ha sido víctima de ese mal, puede tener tal dolor que le sea imposible perdonar.

Sin embargo, en males menores, cotidianamente, perdonamos sin que se nos solicite el perdón... perdonamos desplantes de nuestros amigos, perdonamos malos modales de nuestros hijos, perdonamos divergencias con nuestra pareja... perdonamos porque muchas veces valoramos mas lo que la persona que no agravia, nos da que lo que nos ha quitado. No es lo mismo, pero hay una opción
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Hoy aparecían en prensa unas declaraciones de Jonan Fernández en las que aseguraba que “considera un "error" poner en el marco del conflicto vasco la petición de perdón de ETA a las víctimas de su violencia como condición sine qua non para el inicio de cualquier proceso de reconciliación o de paz”. Y en eso, sea o no posible perdonar sin que se solicite, es evidente que una petición de perdón por “imperativo legal” no serviría de nada. La petición de perdón ha de ser sincera, sin que ello conlleve que el perdón sea concedido. Ya que el aceptar que por haber sido solicitado el perdón acarrearía la necesaria condición de ser perdonado, seria igual de inane.

Si atendemos a la definición de perdón: “Volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos”. Vemos que hay dos posibilidades; o se vuelve a las amistades anteriores al agravio, o se atrae, se acuerda la restitución de los ánimos desunidos. Así pues, en el perdón, el dialogo, la negociación, los acuerdos, son también pilares importantes.

No hace mucho pudimos leer un acto de perdón entre un terrorista del Ira y la hija de la víctima. Duro, pero posible...

10/11/2006 GMT +1A

¿TENEMOS REMEDIO?

indy @ 11:22

Estamos acostumbrados a dar por hecho que el ser humano, por propia naturaleza, es autodestructivo y en ese contexto, los conflictos que se desarrollan con extrema violencia, nos parecen algo tan humano como cualquier otro quehacer diario. Sin embargo, Willian Ury, además de antropólogo ES uno de los mayores expertos en mundiales en negociación. En su libro “obtenga el si en una negociación” analiza los dos primeros millones de años de la humanidad. por supervivencia, aquellos primeros humanos se basan en la convivencia y la cooperación y es en los últimos 10.000 años de historia es donde nos empezamos a encontrar con los conflictos en su modalidad mas destructiva, que según William Ury es a causa del sendentarismo y el acomodamiento. Por tanto, bajo este análisis podemos concluir que en el1% de la existencia humana es donde se dan las reacciones violentas y beligerantes, frente a un 99% de paz y convivencia. ¡Tenemos solución!

Los conflictos, además son el pan nuestro de cada día. Constantemente nos estamos enfrentando a conflictos de diversa índole en nuestras relaciones sociales, laborales, familiares, de pareja e incluso con nosotros mismos. Los conflictos, en si, no son ni buenos ni malos, ni positivos ni negativos, depende de la respuesta que les demos. En función de esa reacción que tengamos hacia el conflicto, lo resolveremos de manera constructiva, lo cual nos enriquecerá. O lo resolveremos de manera destructiva, lo que nos deshumaniza, saca lo peor de nosotros, en ocasiones se llegan a justificar reacciones que en cualquier otro ámbito se rechazarían de plano...

Sin embargo, los conflictos, un mismo conflicto, no se desarrolla a lo largo de la trayectoria que lleve de manera uniforme. No es una foto fija y variara de destructivo a constructivo, en muchas ocasiones, si saber cual ha sido el detonante para esa transformación. Por ello, es importante que nos enfrentemos a los conflictos en los que estemos inmersos con total sinceridad (cuanto menos hacia nosotros mismos), ya que no se trata de llegar a mártires, sino de llegar a solventar los conflictos de manera constructiva pero pragmática.

Una de las observaciones que se han dado en este curso para afrontar los conflictos ha sido la de afrontarlos bajo la tesis de que el conflicto no es algo externo a nosotros. No es algo que esta entre “mi oponente” y yo. El conflicto, empieza en uno mismo, uno mismo es parte misma del propio conflicto. Una de las patologías de los conflictos destructivos, es la deshumanizacion. Y esta se basa principalmente en el alejamiento de uno mismo del conflicto para así poder analizar al oponente, no como una persona con ideología, cultura, costumbres, hábitos,... distintos a los míos, sino como algo, que ni siquiera es persona, es “conflicto”, “es enemigo”, es causa de mis sufrimiento, es la raíz misma de mis males y una vez que al “oponente” los deshumanizamos, ya nada de lo que se le haga, nada de lo que padezca, tiene que ver con sufrimiento, “se lo merece”.

Muchas veces ante algo que nos supone un conflicto en el que nos implicamos, la reacción es visceral, es intuitiva. No caigamos en la candidez, no se trata de “poner la otra mejilla”, no dejar que nos pisoteen, esta claro que reacciones viscerales las tendremos. Pero siempre hay un impas, de “paz antes de la tormenta”. Ese es el momento en el podemos aprovechar para reflexionar sobre los fundamentos mismos del conflicto. Partiendo siempre desde uno mismo, desde la implicación que supone el conflicto, sobre la perspectiva de la que estamos afrontando el conflicto. Un momento para hacer un balance de gastos e ingresos. Sobre el coste que nos ha supuesto el conflicto hasta ahora y la estimación de lo que nos puede costar, en contraposición a los beneficios que hemos obtenido y la perspectiva de obtenerlos que tenemos en las circunstancias en las qie se desarrolla ese conflicto.

La mayoría de las veces, si se coge el conflicto en sus inicios, es probable que se llegue a una pronta solución aceptada por ambas partes. Pero ni es la tónica habitual (con lo que habrá que partir de realidades de conflictos destructivos en los que el “cáncer” de la violencia este muy avanzado) y habrá que tener en cuenta conflictos en los que no haya alternativa a la lucha (como en los que se vulneran derechos humanos fundamentales, en los que no se puede rebajar un ápice la exigencia de su cumplimiento).

No ha habido formulas mágicas en este curso, sino bases sobre las que reflexionar. Es un curso inacabado, pues comenzó el Lunes, pero no termino el Miércoles. Es un curso que ahora lo hemos de continuar por nuestra cuenta, cada uno en su día a día...

Pero resulta interesante que haya comenzado...

06/11/2006 GMT +1A

BAKETIK

indy @ 18:13

Cuenta la leyenda que un día un pastor que guiaba a sus ovejas por aquellos bellos parajes se encontró entre las zarzas la figura de una virgen. El pastor Rodrigo de Baltzategi coge la figura de entre las zarzas y haciendo alarde de la gran devoción cristiana que imperaba en la Euskadi de 1468, le dice: “Arantzan zu?” (¿Tu entre las espinas?) . Es desde entonces cuando a esta zona se le comienza a llamar Arantzazu y se convierte en punto de peregrinaje del pueblo con cuyas donaciones se construye la primera ermita en honor a la Virgen María.

Así ha comenzado el curso de “elaboración ética de conflictos sobre prevención, mediación y reconciliación” que en el mismo pueblo de Arantzazu y dirigido por Jonan Fernandez ha comenzado hoy. Para los interesados sabed que no es ni la primera ni la ultima oportunidad de beneficiarse de este curso, ya que se enmarca dentro de la iniciativa “Bidemila” (multiplicado por mil) que el centro por la paz “Baketik” (desde la paz) va ha ofrecer durante todo el año 2007 con la pretensión de conseguir mas de 1000 personas multiplicadoras para la convivencia.

No quiero adelantarme, hoy es el primero de los tres días que dura el curso, pero tiene muy buena pinta y además, cuanto menos, sirve para visitar Arantzazu y su nuevo edificio, donde se ubica “Baketik” y que pretende ser un centro cultural independiente, aunque en plural convivencia con la vida religiosa que la comunidad franciscana lleva allí desde 1499. El nuevo centro cultural esta ubicado en las instalaciones del antiguo seminario y representa de alguna manera esa independencia, pues esta arquitectónicamente separado del santuario, y esa convivencia plural, pues ambos emplazamientos se intercomunican a través de un juego de diversos caminos.

Este nuevo espacio que creo en el blog dedicado a esta iniciativa lo dedicare a comentar las conclusiones del curso y el efecto practico que se pueda dar o que le pueda dar yo mismo y que espero sea enriquecido con las aportaciones de los que visitéis este espacio.

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